¡Tiqui, tiquii, ti! Llega la fiesta favorita de muchos, pero como cada año, viene acompañada de las no tan placenteras consecuencias. Por supuesto, estamos hablando del 18 de septiembre y la subida de peso con la que muchos sufrimos al término de este mes.

¿Cómo la enfrentamos? No hace falta encerrarse ni auto censurarse de celebrar y aunque unos digan que “Lo comido y lo bailado no te lo quita nadie” afírmese gancho, que aquí van unos consejos:

La primera clave es no perder los horarios establecidos para las comidas, es el desorden y los excesos entre comidas lo que peor nos hace, señalan los nutricionistas. En palabras más simples: No hay que saltarse comidas “para guardar espacio para el asado” Así es cómo caemos en excesos y engordamos.

Por otro lado, hay que saber que comer, los profesionales recomiendan las carnes bajas en grasas y calorías. Tome nota, prefiera: filete, pavo, pollo, posta rosada o negra, asiento y lomo liso. Y evite los interiores, cerdo, cordero, longanizas y vienesas.

Finalmente, se recomienda aprovechar la época para practicar actividades al aire libre, bienvenida sea la carrera de ensacados, el pie de cueca o salir a elevar volantines.

Ahora, si todo esto no resulta, no te preocupes, todavía queda bastante tiempo antes del verano para ponerse en forma aprovechando estos descuentos en deporte y belleza del Club Viva