Esta semana quiero contarles de algo que me dejó pensando por muchas horas, en las cosas simples que nos hace ser tan chilenos, a parte del fútbol, la Teletón y quizás El Festival de Viña; los quiero introducir al mundo del sabroso y no menos importante "Pan de Marraqueta, Francés o Batido" para algunos... Y cuando son las 4 de la tarde de un día Sábado, soleado, sin almorzar y buscando que comer, y llegas a esa picada bien Chilena donde todos los sándwiches vienen en este pan crujiente y apetitoso, es cuando has tocado el Olimpo y te nace de muy dentro gritar “Viva Chile!”, por lo sabroso del sabor.

Buscando información de su origen y sabor, me encontré con la preocupante o novedosa estadística que: "cada chileno come en promedio 90 kilos de pan al año. De ellos, 72 kilos corresponden a marraqueta". No sé, yo creo que como más de 72 kg al año (jajajajaja), me declaro un fan, ya que se acomoda a cualquier hora del día y con un mundo de combinaciones posibles de acompañar.

Dentro de sus posibles combinaciones la encontramos: con mantequilla, con queso, con jamón, paté, carne mechada, arrollado de huaso, palta, manjar o mermelada.  La marraqueta es la reina indiscutible del desayuno y la once en las casas de nuestro país. Es el pan con el que mejor queda el choripán y es capaz de contener el pebre, ideal para nosotros y nuestras costumbres gastronómicas tan diversas y sabrosas.

Ahora me pregunto: ¿Existe esta variedad en otros países? Los chilenos somos buenos para el pan porque el pan en Chile es bueno, de buena calidad. No hay como el nuestro. Cuando un chileno se va del país, (a mí me pasó estar viviendo 2 años fuera del país), lo que más extraña son las marraquetas. Cuando llega un extranjero, también se enamora de este pan. Tengo amigos de EE.UU. y según cuentan ellos, el pan es más dulce, en general, comparado con el nuestro que es un poco más salado, es gusto de nosotros.

Después de revisar muchísimos antecedentes llego a la conclusión: no hay algún lugar del mundo donde exista una marraqueta como la nuestra, si bien en Perú y Bolivia hay panes parecidos, tienen los mismos ingredientes, pero ninguno es como la marraqueta chilena. Pueden ser parecidos, pero no son iguales.

¿Cuáles son las características de la marraqueta chilena?
Es un pan liviano, de corteza crujiente, sin grasa, hecho en base a harina, agua y levadura. Similar al baguette francés, al káiser alemán o la barra española, que también son panes que no aburren y tienen un sabor más bien neutro.
¿Cómo saber si una marraqueta es de buena calidad?
Una de las cosas que siempre he visto, es que si al otro día de su compra, un pan se calienta de nuevo y recupera su sabor, crocancia y todas las características que tenía cuando estaba fresco, es un buen pan. Al tercer día, ya comienza a perder humedad, estos panes son típicos de encontrar en las panaderías de barrio, pero no en los supermercados grandes.

Sobre el origen de la marraqueta existen más mitos que certezas, es todo es un misterio. Se dice que en Valparaíso vivían unos hermanos franceses de apellido Marraquette, pero la verdad es que no me creo ese cuento, además no encontré ningún documento que demostrara que de verdad existieron. Solo sabemos que a partir de principios del 1900 la marraqueta comenzó a ganar espacio: “Pan Batido” en Valparaíso, “Pan Francés” en Concepción y “Marraqueta” en Santiago. No importa cómo se llame, lo que rescato es que se trata de un pan sano, que no tiene grasa y con cada vez menos sal.

Si te gusta este tipo de pan de invito a asistir a la FERIA DEL SANGUCHE en Santiago.

"Tanta es la afición por este tipo de pan por parte de los chilenos, que en lo personal creo que junto al huemul y el cóndor, la Marraqueta también tiene que formar parte del emblema patrio."